jueves, 26 de enero de 2017

Leche de avena y otros inventos.

Pues nada, que con tantas circunstancias que le orillan a uno a tomar mejores decisiones para bienestar y salud -haber pasado los cuarenta, tener antecedentes de hipertensión y diabetes en la familia, querer cuidar de la salud propia y la del cónyuge y querer equilibrar un ritmo que a ratos resulta estresante-, he estado recientemente atendiendo seminarios y leyendo libros que orientan a uno a como llevar una vida "más sana". No voy a recomendar ninguno; no soy profesional de nutrición ni de medicina. Solo pretendo comer sano y hacer de la alimentación una herramienta de bienestar, no solamente de supervivencia. Una de las medidas que parece estar dando resultado es haber dejado la leche de vaca; la he suplido con leche de avena.
Va la receta! Llenen un vaso grande con hojuelas de avena,  añadan tres cucharadas de coco rallado y cuidadosamente agréguenle agua purificada, hervida o de garrafón. Cuando la haya absorbido, pónganle otro poquito de agua, y déjenlo así toda la noche.
 Al día siguiente, coloquen esa avena súper remojada en la licuadora, con una cantidad igual de agua. Empleen el mismo vaso para tomar la medida. Añádanle una cucharadita de extracto de vainilla y otra de aceite de coco y licuen la mezcla a velocidad alta durante unos dos minutos. Cuélenlo y obtendrán una jarra pequeña de leche de avena que pueden tomar sola, añadir al café o al té, mezclarla con granola....es una emulsión bastante homogénea, gracias al aceite de coco. No obstante, cuando pasa un rato, hay necesidad de removerla para que vuelva a mezclarse. Normalmente la consumo en unos tres o cuatro días.

También obtendrán un residuo pastoso.
¿Que hacer con el residuo? Pues nada menos que el twist: revuelvanlo con dos huevos frescos, hasta que se integren bien....y hagan hot-cakes de avena! He de advertirles que quedan algo quebradizos, pues carecen del gluten que les proporcionaría estabilidad y estructura. Pero el sabor es delicioso.
Y si les ponen mantequilla, miel de abeja y unos piñoncitos o nueces, o almendras...uy.

Si alguien lo hace, por favor dígame que le pareció en un comentario. Gracias!

sábado, 5 de noviembre de 2016

Preparándonos para el frío.

Ya viene el invierno y para los friolentos -como yo- quiero compartirles algunas ideas interesantes para mantener el calor y el confort tanto en nuestra persona, como en nuestro hogar y hasta para nuestras mascotas.
Cortinas gruesas: El vidrio de nuestras amplias ventanas es maravilloso en primavera, verano e inclusive el otoño. Pero, en invierno, se convierte en un excelente conductor que se lleva el calor del interior de nuestros hogares al cierzo de afuera. Una buena idea es proteger las ventanas y para esto hay varios métodos, que abarcan desde el cartón y el plástico, hasta las ventanas dobles. En México, esto último es todavía escaso y costoso; pero una opción intermedia, funcional y estética, es tener cortinas gruesas a la mano, instalarlas a finales de octubre y retirarlas en marzo.
El twist: instalen una cortina en las puertas, también, para detener los chiflones de aire. Se acordarán de mi!

Tapetes: ¿Hay que pasar muchas horas en el escritorio? Una buena opción para no congelarse los pies durante el largo rato es emplear un tapete. O algo con lo que podamos aislar nuestros pies del frío del suelo. El tapete puede ser de estambre, fibras, plástico o inclusive, cartón. El de la imagen está hecho de borlas y me pareció lindo.

Aislamiento extra: Una idea singular que vi en el internet es forrar la puerta de corchos para incrementar su grosor y con ello, contribuir a formar un colchón que amortigua el frío del exterior. Y sirve que le da un uso a toooodos esos corchos acumulados durante las fiestas de todo el año.

Velas: Sí. Las velas no son solamente elementos decorativos. Tener velas encendidas en casa nos proporcionará, además de un ambiente muy acogedor -y romático, si tal entra en los planes-, calor extra.
Atención: Por ningún motivo las descuiden mientras están encendidas.

Las mascotas: Por supuesto que también les da frío. Mi primera recomendación es que se les deje estar en el interior de la casa. Ya sé que esto crea polémica; si de plano "por ningún motivo" dejarán entrar al perro, mínimo preparen para él un espacio más protegido y acogedor debajo de un techo, cerca de la pared, donde no haya corrientes de aire. También pueden forrar la casita con plástico de burbujas -como el que se emplea en empaques- y colocar cobijas en el interior de la misma. Pero como dije al inicio, mejor no se hagan, y déjenlos entrar.

La choya: No estamos muy acostumbrados a usar gorro, pero...¿se han puesto a pensar cuan irrigada está nuestra cabeza? ¿Cuan vasta la superficie por la cual nuestro calor corporal puede radiar hacia el cierzo? Ponganse un gorro, por favor. Hay de muchos tipos, modelos y colores. Así que, a verse guapos y a estar calientitos.

Fuentes de las fotografías (en el orden en que aparecen):
https://estudioarquivolta.wordpress.com/2016/01/11/10-ideas-para-decorar-la-casa-en-invierno/
http://comohacerpara.com/hacer-una-alfombra-con-bolas-de-fieltro_6394h.html
http://italiandish.squarespace.com/imported-20090913150324/2011/12/16/homemade-winter-candle.html
http://el-surtidor.blogspot.mx/2014/12/consejo-de-como-aislar-las-ventanas-del.html

sábado, 29 de octubre de 2016

Desayuno otoñal.

Ya está aquí el otoño...y hay que disfrutarlo con los sabores de la temporada.

Manos a la obra:
Hot cakes de avena: Muelan en la licuadora media taza de hojuelas de avena a que se vuelvan polvito. Añádanselas a una taza de harina para hotcakes, junto con un poco más de media taza de leche, un huevo y un trozo de mantequilla ya derretido. Engrasen la sartén con mantequilla y preparen los hot cakes delgaditos. Acuérdense que el tip es voltearlos cuando la superficie está llena de burbujas. 
Sírvanlos con una porción de queso ricotta, una manzana troceada en rebanadas muy finas, y una cucharada de mermelada de jengibre y manzana. Acuérdense que la receta está aquí.
El twist: Metan el queso ricotta en una duya para obtener un hermoso rizo y siéntanse profesionales de la cocina al llevar a la mesa un platillo de desayuno rico, balanceado y bien presentado. Un vaso de delicioso jugo de naranja recién exprimido, y una taza de aromático café recién hecho -o su infusión o té favoritos- completarán este placer mañanero. Provecho!