jueves, 31 de marzo de 2016

Siete patios.

Por fin llegó la primavera! Lo digo con gozo porque el invierno estuvo largo, frío, y sobre todo, tenaz. Ya estaba avanzando el mes de marzo cuando nos seguía propinando algunos meteoros algo fuertes, aguanieve incluida. Pero finalmente, se ha ido -o eso creemos, falta que dentro de dos días caiga una helada-, y ha llegado el momento de disfrutar del aire libre en los jardines, patios, patios ajardinados. Husmeando un rato en la red me he encontrado con estas bellezas que espero les inspiren para transformar sus patios, sean grandes o pequeños, en lugares de encuentro y disfrute.








Vínculos consultados (en el orden en que aparecen las imágenes):

Ladrad perros! O....¿ladradle al perro?

Existe un actor vocal llamado Rudi Rok -comediante, actor de voz y sobre todo, mente creativa, al decir de su sitio web-. Entre sus aptitudes, se cuenta la de poder reproducir muchos sonidos de animales, con una gran fidelidad.

Es sorprendente la semejanza que tienen los sonidos que Rudi Rok emite, con los que emiten los animales -por lo menos para mi oído humano-. Pero Rudi Rok quería comprobar si los perros podían distinguir su ladrido del ladrido de un perro real. Decidió hacer un experimento en el que trataba de realizar un pequeño experimento en las comunicaciones entre perros y humanos únicamente mediante ladridos.

Las reacciones de los canes son auténticas. Vean y juzguen, pero sobre todo, disfruten.



Panqué de choco-banana.

Una tarde descubrí en el frutero dos plátanos ya casi negros y sumamente suaves. Ni modo de tirarlos a la basura, así que puse manos a la obra y con algunos tropiezos –en pleno trance me di cuenta de que no tenía mantequilla en el refrigerador-, salieron estos panquecillos.

Va la receta: (1) Precalienten el horno a 180°C y preparen el molde o moldes que vayan a emplear; si son moldecitos individuales de panquecitos, lo mejor es emplear capacillos de papel. Si es un molde grande de panqué, entonces hay que enmantequillarlo y enharinarlo. (2) En un tazón grande, ciernan doscientos gramos de harina con una cucharadita de polvo de hornear y una cucharada colmada de cocoa. (3) Por separado, batan doscientos gramos de queso ricotta con tres cucharadas colmadas de azúcar. Cuando esté integrado, añadan dos huevos enteros y batan nuevamente, hasta que esté homogéneo. (4) A estos ingredientes líquidos, añádanle dos plátanos enteros, bien machacados con un tenedor e integren suavemente. (5) Añadan a la mezcla los ingredientes secos por cucharadas, integrando poco a poco –sin batir demasiado-. (6) Viértanla en el molde o  moldes y, ¡al horno!

Tiempo de horneado: Depende del molde y del horno. Si emplean toda la mezcla en un solo molde grande, probablemente se tarde unos 35 minutos. Yo emplee horno eléctrico y usé mitad y mitad, es decir, que la mitad de la mezcla la hice en moldecitos individuales, y la otra en un molde grande. En ambos casos, el tiempo de horneado fueron 25 minutos. Hay que dejarlos enfriar completamente antes de desmoldarlos o retirarlos de los capacillos.

El twist: A la mañana siguiente, corté el panqué grande en tiras y las metí nuevamente al horno a 120°C durante media hora. Esto les proporcionó una textura algo más crocante por fuera, preservando el relleno húmedo.

Otro twist: Yo no lo hice, pero se puede espolvorear los panqués con azúcar glass o bien, decorarlos con el glaseado tradicional (pero ya es mucha azúcar, ojo): media taza de azúcar glass bien batida con una cucharada de leche y cucharadas de agua, añadiéndolas una por una, hasta que tenga la consistencia deseada.

Listos para una taza de buen café! con panqué de choco-banana.